Nutrición y Salud

6 hábitos de cocina que están arruinando tu dieta

Si su objetivo es tener una dieta más saludable, un alimento saludable rico en nutrientes y antioxidantes, considere agregar más comidas caseras a su menú.

El estudio encontró que las personas que regularmente comían comidas caseras tenían una mayor ingesta de frutas y verduras, niveles más saludables de colesterol y azúcar en la sangre y un menor riesgo de tener sobrepeso.

Sin embargo, dependiendo de cómo cocines y prepares tu comida, puedes alterar tu dieta sin saberlo.

Ciertos hábitos de cocina pueden agotar el valor nutricional de sus comidas favoritas, mientras que otros pueden incluso dañar su salud.

Si los siguientes hábitos de cocina son parte de tu rutina diaria, es hora de romperlos.

Enjuague el pollo antes de cocinar

Lavar la carne o las aves crudas no las dejará limpias o libres de bacterias. Si lo hace, en realidad puede aumentar el riesgo de intoxicación alimentaria al propagar bacterias a los fregaderos, encimeras y otros alimentos listos para comer.

La única forma de matar las bacterias que pueden estar en la superficie de la carne cruda es cocinándola a la temperatura adecuada.

Si desea eliminar algunos de los jugos, seque la carne con una toalla de papel.

Calentar aceite hasta humear

Si ve columnas de humo saliendo de la sartén, su aceite de cocina está sobrecalentado. Calentar el aceite hasta su punto de humo, la temperatura a la que comienza a quemarse y humear, no solo le da a la comida un sabor a quemado.

Cuando el aceite se sobrecalienta, se pierden nutrientes beneficiosos y fitoquímicos y se forman radicales libres dañinos. Puede saber que su aceite de cocina está caliente cuando brilla en la superficie o fluye tan suavemente como el agua en una sartén.

No dejes reposar el ajo picado.

Se cree que los compuestos de azufre en el ajo reducen el riesgo de ciertos tipos de cáncer al prevenir el daño del ADN en las células. Sin embargo, si agrega ajo al wok justo después de picarlo o triturarlo, no obtendrá todos los fitoquímicos beneficiosos.

Una enzima en el ajo crudo que se requiere para producir compuestos que combaten el cáncer se desactiva con el calor. La investigación ha encontrado que dejar reposar el ajo picado durante 10 minutos antes de cocinar conserva sus efectos protectores contra el daño del ADN.

asar la carne

Ya sea que su bistec esté poco cocido o bien cocido, su contenido nutricional no hace ninguna diferencia. Sin embargo, la carne bien cocida contiene más carcinógenos potenciales llamados aminas heterocíclicas (HCA) que las carnes cocidas durante un período de tiempo más corto.

El HCA se forma cuando la carne se asa a la parrilla, se fríe o se asa a la parrilla a altas temperaturas. HCA está asociado con cáncer en animales de laboratorio y pólipos de colon en humanos.

Para minimizar la formación de HCA, mantenga la carne pequeña para reducir el tiempo de asado. Para cortes de carne más grandes que requieran un mayor tiempo de cocción, precocine una porción de la carne en el microondas, escurra los jugos y termine en la parrilla.

Otro consejo: marina la carne durante 10 minutos antes de asarla. Ingredientes como vinagre, jugo de limón, hierbas y especias ayudan a reducir la formación de HCA.

Brócoli recocido (y coliflor)

Una generaciónEs cierto que cocinar verduras hace que se filtren una gran cantidad de nutrientes solubles en agua (vitamina C, folato, tiamina (B1). Cuanto más cocines las verduras y más agua uses, más vitaminas perderás.

Cocinar demasiado las verduras crucíferas, como el brócoli, la coliflor, el repollo y las coles de Bruselas, también les quita su potencial para combatir el cáncer.

Estos vegetales contienen compuestos que, con la ayuda de una enzima llamada mirosinasa, pueden convertirse en un fitoquímico que combate el cáncer llamado isotiocianato. Calentar las verduras crucíferas inactiva las enzimas y reduce la formación de isotiocianato.

Cocine al vapor las verduras crucíferas o saltee brevemente hasta que estén tiernas pero crujientes.

renunciar a las cosas buenas

Cuando se quita la cáscara o se desechan los tallos y las hojas verdes, se pierden valiosas fibras, vitaminas, minerales y antioxidantes.

Las remolachas, ricas en calcio, potasio y luteína (un antioxidante que mantiene los ojos sanos), se pueden saltear y disfrutar como guarnición. Los tallos de brócoli son tan nutritivos como las coronas y son una buena fuente de fibra prebiótica. Úsalos en sopas y salteados.

Deje las cáscaras comestibles en las frutas y verduras para maximizar la ingesta de nutrientes; siempre lave los productos antes de cocinarlos y comerlos. Alternativamente, refrigere o congele las cáscaras comestibles para su uso posterior en sopas caseras.

Lave y pele limones, limas o naranjas antes de exprimirlos. Las cáscaras de cítricos son una excelente fuente de flavonoides antiinflamatorios y se pueden agregar a batidos, salsas de vinagreta, adobos o masas para muffins y panqueques.

¿No puedes usar el entusiasmo de inmediato? Congélelo para su uso posterior.

Toda la investigación en este sitio es propiedad de Leslie Beck Nutrition Consulting Inc. y está protegida por derechos de autor. Tenga en cuenta que la investigación sobre estas preguntas continúa todos los días y puede cambiar. La información proporcionada no reemplaza el tratamiento médico. Está diseñado para proporcionar apoyo continuo para sus prácticas de estilo de vida saludables.

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