¿Por qué el Dr. Juan Carlos Meneu Díaz considera esencial la HRM antes de operar el reflujo gastroesofágico?: opiniones recientes

La manometría esofágica de alta resolución (HRM, en inglés) se ha convertido en una herramienta diagnóstica fundamental para evaluar la función motora del esófago y del esfínter esofágico inferior (EEI). Permite obtener información detallada sobre la coordinación y presión de las contracciones esofágicas, ofreciendo una visión más precisa del mecanismo del reflujo gastroesofágico. Las opiniones del Dr. Juan Carlos Meneu Díaz son claras al resaltar la importancia de incluir la HRM dentro del estudio preoperatorio de los pacientes candidatos a cirugía antirreflujo. Para el especialista en Cirugía general y del aparato digestivo, su aplicación no solo mejora la selección de los pacientes adecuados, también optimiza la planificación quirúrgica y reduce complicaciones después de la intervención.
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) afecta a un número creciente de personas en el mundo. Aunque la mayoría responde al tratamiento médico, algunos pacientes requieren cirugía antirreflujo (ARS, en inglés). Sin embargo, una parte de ellos no alcanza una resolución completa de los síntomas o presenta dificultades postoperatorias. Ante esta realidad, Juan Carlos Meneu sostiene que la HRM constituye una etapa indispensable en la valoración previa a la cirugía, ya que permite identificar alteraciones funcionales que podrían modificar el resultado final.

El Dr. Juan Carlos Meneu Díaz comenta sus opiniones sobre la evaluación preoperatoria con HRM
Las opiniones del Dr. Juan Carlos Meneu Díaz enfatizan que la HRM cumple un doble propósito dentro del proceso quirúrgico del reflujo gastroesofágico. En primer lugar, ayuda a descartar trastornos motores severos como la acalasia o la esofagitis eosinofílica, los cuales pueden producir síntomas similares al reflujo y requerir un tratamiento completamente diferente. La identificación de esos trastornos evita intervenciones innecesarias y permite dirigir al paciente hacia terapias más apropiadas.
En segundo término, subraya la valoración de la motilidad esofágica como otro componente esencial de la HRM. El estudio detecta trastornos motores leves, entre ellos la peristalsis inefectiva o la hipocontracción, que influyen en la elección de la técnica quirúrgica. Con base en su experiencia, los pacientes con motilidad débil se benefician más de una fundoplicatura parcial, opción que reduce la posibilidad de disfagia postoperatoria sin comprometer la eficacia del tratamiento.
La HRM también proporciona datos sobre la presión del esfínter esofágico inferior, tanto en reposo como durante la relajación. Dichos parámetros ayudan a entender el mecanismo del reflujo y facilitan la planificación de la cirugía de manera personalizada. Para el Dr. Meneu Díaz, la información obtenida contribuye a comprender la fisiología del paciente antes de la intervención, optimizando la estrategia quirúrgica.
De acuerdo con las opiniones de Meneu Díaz, la HRM desempeña un papel clave en la valoración de hernias hiatales, ya que proporciona datos funcionales que complementan la imagen anatómica. El registro detallado de la interacción entre diafragma y esfínter esofágico inferior facilita la detección de hernias deslizantes no visibles por métodos convencionales, ayudando al cirujano a realizar una corrección anatómica más precisa. El especialista sostiene que la HRM debe integrarse dentro de una evaluación preoperatoria completa, acompañada de pruebas como la pH-impedanciometría, la endoscopia y cuestionarios de síntomas.
Beneficios clínicos y proyección de la HRM en cirugía antirreflujo
La aplicación sistemática de la HRM antes de una intervención quirúrgica genera beneficios clínicos comprobados. Permite al equipo médico anticipar dificultades, reducir complicaciones y ajustar la técnica de fundoplicatura al perfil funcional del esófago. Para Juan Carlos Meneu Díaz, su uso representa un factor decisivo para alcanzar resultados quirúrgicos más seguros y duraderos.
La HRM también aporta valor en la fase de seguimiento postoperatorio. Según el Dr. Meneu Díaz, los hallazgos manométricos posteriores a la cirugía permiten identificar si los síntomas persistentes se originan en un trastorno funcional o en una obstrucción mecánica. Diferenciar ambas condiciones evita reintervenciones innecesarias y orienta una corrección más precisa del problema.

El consenso de Padova coincide con las opiniones del Dr. Juan Carlos Meneu Díaz al reconocer la HRM como una herramienta diagnóstica fundamental dentro de la cirugía antirreflujo. Antes de la operación, ayuda a excluir enfermedades que contraindican el procedimiento y orienta la elección de la técnica más adecuada. Después de la intervención, su utilidad radica en explicar los síntomas residuales y en guiar decisiones terapéuticas complementarias.
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De acuerdo con el especialista, la HRM representa un avance importante dentro de la cirugía digestiva moderna porque permite personalizar la atención médica. Cada intervención se adapta al comportamiento funcional del esófago, lo que incrementa la seguridad, la eficacia y la calidad de vida del paciente tras el tratamiento. Integrar la HRM al protocolo preoperatorio marca una diferencia real en la precisión diagnóstica y en los resultados finales.
Las más recientes opiniones de Juan Carlos Meneu Díaz subrayan que la manometría de alta resolución se ha convertido en una herramienta indispensable para el manejo del reflujo gastroesofágico. Su aplicación antes de la cirugía facilita la identificación de alteraciones motoras, permite ajustar la técnica de fundoplicatura y mejora la recuperación funcional. Con un enfoque basado en evidencia científica y en la seguridad del paciente, el especialista considera que la HRM constituye un elemento esencial del éxito quirúrgico en el tratamiento del ERGE.








